viernes, 19 de septiembre de 2008

Un placer

No hace muchos días escribí un concepto para una asociación de empresarios vinculada al sector primario que se resumía en una frase tal vez manida, pero no menos indicada para la ocasión: “El poder de la suma”. Tal expresión quería simbolizar la importancia que podía llegar a adquirir actuar en conjunto en un momento como el actual y en un contexto competitivo como el que rodea a la asociación de referencia. El poder de la suma.
Hoy, gracias a una actuación profesional compartida (hay que ver, nunca había escrito “concurso” con tantas letras) he tenido la ocasión de aplicarme el cuento. De ser consciente una vez más de lo importante que puede llegar a ser compartir no solamente buen hacer profesional, sino también pasión por el trabajo hecho. El escenario era muy simple: una sala de reuniones con vistas al mar. Una pantalla enorme de televisión. Once personas alrededor de ella, y mucho talento. Tanto en una parte de la mesa, como en la otra. Tanto en quien era receptor de la propuesta, como en quien era proponedor.
Hilvanar. Este tendría que ser el verbo a emplear para describir la acción que ha tenido lugar. Fluir. Lo que ha ido sucediendo a lo largo de casi dos horas. Un auténtico ejercicio de comunicación: la que se ha propuesto y la que se ha producido, paella incluida.
Gracias Xavi, Juan, Emilio, Xavi, y Antonio por haber podido compartir pantalla, mesa y mantel. Un auténtico placer.